martes, 10 de diciembre de 2013

ve y experimenta

aire fresco entra por la ventana
un vendaval
un huracán
ha derramado jarras y roto cristales
las pinturas colgadas se han descolgado
los libros
los papeles
el miedo ha explotado




nada ha quedado a salvo





respiras


todo empieza de nuevo

jueves, 26 de septiembre de 2013

viernes, 7 de junio de 2013

Cuando caminas por la calle, puedes caminar conscientemente –eso es lo que Buda dice que uno tendría que hacer- estás alerta, en lo profundo estás atento a tu caminar, estás consciente de cada movimiento. Estás consciente de los pájaros que cantan en los árboles, del sol temprano en la mañana atravesando los árboles, de los rayos que te tocan, de la tibieza, del aire fresco, de la fragancia de las flores recién abiertas. Un perro empieza a ladrar, un tren pasa por delante, respiras… lo estás observando todo.

No estás excluyendo nada de tu estado de alerta; estás absorbiéndolo todo. La respiración penetra, la respiración sale… estás observando todo lo que sucede. No es concentración, porque en la concentración te enfocas en una cosa y te olvidas de todo lo demás. Cuando te estás concentrando no escuchas el zumbido de las abejas o el canto de los pájaros; sólo verás aquello en lo que te concentras.

La concentración consiste en reducir tu conciencia a un punto. Es buena para lanzar una flecha: tienes un blanco y tienes que ver sólo el blanco y olvidarte de todo lo demás. Pero cuando hablo de conciencia no se trata de la conciencia que se necesita para que la flecha dé en el blanco. Hablo de un fenómeno totalmente diferente: Una conciencia difusa, no concentrada, porque la concentración es agotadora, tensa, y tarde o temprano caerás en la inconsciencia. Cualquier cosa que canse no se podrá mantener por mucho tiempo.

La conciencia tiene que estar relajada: tiene que ser el equivalente a una apertura. Tú simplemente estás abierto a todo lo que está sucediendo. Te estoy hablando, y el tren pasa cerca, y los pájaros cantan a lo lejos… y tú estás consciente de todo ello. Estás abierto a todas las dimensiones de tu ser. Simplemente estás abierto y vulnerable, alerta, no dormido. Esto es consciencia, y su opuesto es la inconsciencia: no estás abierto en absoluto, estás cerrado.

Tú no puedes ser sabio a menos que te vuelvas consciente, a menos que rompas con este viejo hábito de funcionar de manera inconsciente. Tienes que dejar de ser un autómata.
Hay cosas simples para aprender el truco. Por ejemplo, siempre caminas de prisa. Empieza a caminar despacio. Tendrás que estar alerta. En el momento en que pierdas la atención empezarás nuevamente a ir de prisa. Estos son pequeños recursos: Camina despacio, porque al hacerlo tendrás que estar consciente. Una vez que pierdes la consciencia, el viejo hábito te atrapará inmediatamente e irás de prisa.

Duele aceptar que “estoy inconsciente”, pero el primer acto de un ser consciente es aceptar que “estoy inconsciente”. La misma aceptación dispara en ti un proceso.
Osho

martes, 28 de mayo de 2013


Sé cómo tú eres
De manera que puedas ver
Quién eres
Y cómo eres.

Deja por unos momentos
Lo que debes hacer
Y descubre lo que realmente haces.
Arriesga un poco si puedes.

Siente tus propios sentimientos.
Di tus propias palabras.
Piensa tus propios pensamientos.

Sé tu propio ser.
Descubre.
Deja que el plan para ti
Surja de dentro de ti.



Fritz Perls

lunes, 13 de mayo de 2013

¿qué eres? 
soy
una
isla
soy


soy una isla
soy isla porque quiero
soy isla porque todos son islas y nadie ha podido elegir
yo no he podido elegir
cada isla tiene un nombre
cada nombre tiene un individuo
cada individuo tiene una isla
una
isla

quién hay ahí
quién habla
quién me rodea
islas nos rodean
hay voces
hay
silencio

silencio



hay más islas
a veces, se me olvida.

viernes, 26 de abril de 2013

La mosca que soñaba que era un águila


Había una vez una Mosca que todas las noches soñaba que era un Águila y que se encontraba volando por los Alpes y por los Andes.
En los primeros momentos esto la volvía loca de felicidad; pero pasado un tiempo le causaba una sensación de angustia, pues hallaba las alas demasiado grandes, el cuerpo demasiado pesado, el pico demasiado duro y las garras demasiado fuertes; bueno, que todo ese gran aparato le impedía posarse a gusto sobre los ricos pasteles o sobre las inmundicias humanas, así como sufrir a conciencia dándose topes contra los vidrios de su cuarto.
En realidad no quería andar en las grandes alturas o en los espacios libres, ni mucho menos.
Pero cuando volvía en sí lamentaba con toda el alma no ser un Águila para remontar montañas, y se sentía tristísima de ser una Mosca, y por eso volaba tanto, y estaba tan inquieta, y daba tantas vueltas, hasta que lentamente, por la noche, volvía a poner las sienes en la almohada.

Augusto Monterroso


“he saw that all the struggles of life were incessant, laborious, painful, that nothing was done quickly, without labor, that it had to undergo a thousand fondlings, revisings, moldings, addings, removings, graftings, tearings, correctings, smoothings, rebuildings, reconsiderings, nailings, tackings, chippings, hammerings, hoistings, connectings — all the poor fumbling uncertain incompletions of human endeavor. They went on forever and were forever incomplete, far from perfect, refined, or smooth, full of terrible memories of failure and fears of failure, yet, in the way of things, somehow noble, complete, and shining in the end.” 

― Jack Kerouac

sábado, 20 de abril de 2013


Ah, la música.
El  momento en que encuentro una canción que me eleva el espíritu siento como me conecto con el presente. Como me envuelve y me atrapa.
Descubro que hay cosas que me llenan realmente; de casualidad, llega: música.
Es como una caricia que desata pasión y placer y me sorprendo de lo que puedo experimentar cuando algo me interesa y me emociona.






domingo, 14 de abril de 2013

La imaginación es el principio de la creación.
Tú imaginas lo que deseas, pones voluntad en lo que imaginas y por último 
creas lo que quieres. 

George Bernard Shaw

viernes, 1 de marzo de 2013





Ralph Steiner,
Two Men and the Ocean. 1921-1980




I am on a wonderful journey.
I am discovering myself, my real self.


Karen Hackel











miércoles, 2 de enero de 2013

De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.






Llénate de mí

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos, Rompamos este camino juntos.
Será la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mí mismo, perdidamente,
libre de mí, furiosamente libre.
Irme,
Dios mío,
irme!




Llénate de mi.
Pablo Neruda.

martes, 1 de enero de 2013

eres la causa de ti mismo

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo,
de tu necesidad, de tu fracaso.

Pablo Neruda